Un tipo sueña con una mujer que no ve hace mucho tiempo y despierta extrañándola como un desquiciado. Sale de su casa y camina por la ciudad sin rumbo. De pronto por una casualidad, se encuentra a la mujer que tanto extraña. Los dos se miran. Los dos esquivan la mirada. Los dos caminan, uno en dirección contraria al otro, frente a frente. Sus corazones se aceleran. Cruzan sin decirse nada. Ya en sus casas, sobre sus camas, recrean mentalmente un saludo, un abrazo, un beso, un te quiero, un te he extrañado. El tiempo vuelve a correr.
Al día siguiente el tipo vuelve a soñar con la mujer. Despierta extrañándola como un desquiciado, respira hondo, da media vuelta sobre su cama, acomoda su almohada, hunde el rostro sobre ella, sus párpados cubren sus ojos lentamente y lentamente, también, vuelve a dormir. Hoy no saldrá a caminar.
Al día siguiente el tipo vuelve a soñar con la mujer. Despierta extrañándola como un desquiciado, respira hondo, da media vuelta sobre su cama, acomoda su almohada, hunde el rostro sobre ella, sus párpados cubren sus ojos lentamente y lentamente, también, vuelve a dormir. Hoy no saldrá a caminar.

