Los inviernos eran tan buenos. Uno podía tomarse un café y en ese momento analizar cada cosa/hecho con cierta pizca de existencialismo. Minutos, horas, ausencias, presencias. Todo se disfrutaba de un modo tan sutil. Tan indecente.
Sponsor
34
About Me
Blog Archive
-
▼
2010
(7)
- ► septiembre (1)

